Un sueño
Hoy soñé contigo, estábamos en un centro comercial sentados en una mesa, nos acompañaba una de tus amigas. La conversación era sin importancia, pero existía un dejo de complicidad en nuestros comentarios. En un instante así como un pantallazo en una película de cine, estábamos entrelazados en un beso. Mi cuerpo soportaba el tuyo de espaldas contra mi pecho, y torciendo el cuello hacia atrás me besaste, y yo respondí.
Sujetaba tu cabeza con delicadeza única y entrelazaba mis dedos en tu cabello. Nuestros labios se conocían por primera vez y tomados de la mano salían a recorrer esos escondidos pasajes secretos de nuestros corazones. Nuestros besos eran suaves y lentos, así como quien no sabe como actuar. Luego de un instante y donde el tiempo no importaba, nuestro labios dejaron de besarse. Desconcertados nos miramos y tu me dijiste con vos ahogada que te gustaba. Si me dijiste: “te tengo que decir algo, tu me gustas”. Mi corazón no supo mas, te habías reintegrado y me mirabas sentada frente mió. El espacio se hizo pequeño, y en el, solo nosotros estábamos. Yo quede plasmado de felicidad y te respondí que tu me gustabas y que te quería. Lentamente me acerque a tu boca y tratando de mejorar el primer encuentro te bese. Ahora nuestros labios ya sabían como actuar, un poco mas de fuerza y de pasión se hacia presente en ese, nuestro segundo beso. Tus labios presionaban los míos y no los dejaban terminar. Tus labios prisioneros de mis dientes y un suave roce de mis labios con los tuyos, eran perfecto para terminar. Miradas discretas y tú de vuelta a mi regazo. De espalda a mi pecho, yo te abraza con fuerza, como para no dejarte escapar. Presionaba tu pecho contra el mió y acariciaba tu cuello hermoso, que aparecía luego de quitar tu cabello de ahí.
Que bueno seria todo esto, si no fuera por que solo fue un sueño.