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..De vuelta a las andanzas
Tiempo atrás en la entrada, "Pensar es Hacer", describía que había conseguido el trabajo que quería y solo me faltaba conseguir una cosa.
Tiempo ha pasado y la vida me ha dado alegrías y tristezas. Tiempo ha pasado y en mi corazón rastros han quedado de otros corazones que dejaron cicatrices, al arrancar un pedazo de mi pobre corazón.
Los días en el trabajo aumentan la ansiedad, y conllevan una tardía llegada del amor. Con proyectos y eventos del destino, s eme ha hecho difícil congeniar los horarios, y con ello las nuevas ilusiones esperadas de comienzos de año, se han esfumado.
Poco a poco se comienza a despejar el entorno, y el ambiente laboral da paso a unas pequeñas ocasiones de furtivos encuentros con seres del sexo opuesto. Hoy mi mente ocupa un lugar para pensar en aquello y escribir sobre personas que han comenzando a ocupar mis espacios vacíos y silencios no dichos.
Concuerdo en el dicho "Nunca sufrí tanto como cuando fui feliz", peor hay que saber si vale la pena todo ello. y creo que si lo vale. Hay que arriesgar sino no veremos la otra orilla, no sabremos si existe algo nuevo que nos depare el destino.
Con mas ganas que antes, escribo este blog, y fiel a mis sentimientos escribo lo que siento, o mas bien empiezo a sentir, nuevamente.
Tiempo ha pasado y la vida me ha dado alegrías y tristezas. Tiempo ha pasado y en mi corazón rastros han quedado de otros corazones que dejaron cicatrices, al arrancar un pedazo de mi pobre corazón.
Los días en el trabajo aumentan la ansiedad, y conllevan una tardía llegada del amor. Con proyectos y eventos del destino, s eme ha hecho difícil congeniar los horarios, y con ello las nuevas ilusiones esperadas de comienzos de año, se han esfumado.
Poco a poco se comienza a despejar el entorno, y el ambiente laboral da paso a unas pequeñas ocasiones de furtivos encuentros con seres del sexo opuesto. Hoy mi mente ocupa un lugar para pensar en aquello y escribir sobre personas que han comenzando a ocupar mis espacios vacíos y silencios no dichos.
Concuerdo en el dicho "Nunca sufrí tanto como cuando fui feliz", peor hay que saber si vale la pena todo ello. y creo que si lo vale. Hay que arriesgar sino no veremos la otra orilla, no sabremos si existe algo nuevo que nos depare el destino.
Con mas ganas que antes, escribo este blog, y fiel a mis sentimientos escribo lo que siento, o mas bien empiezo a sentir, nuevamente.