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La violencia prudente...del placer
"Levanto las manos para atraerlo y sintió el metal del cuchillo que el sostenía entre los dientes. Se lo quito y el, con un gemido, se dejo caer sobre aquel cuerpo que se acomodaba para recibirlo. Los labios de Gambo buscaron los de ella con la sed acumulada en tanta ausencia, su lengua se abrió paso en su boca y sus manos se aferraron a sus senos a través de la delgada camisa. Ella lo sitio duro entre sus muslos y se abrió para el.Incapaz de sujetarse por mas tiempo, el muchacho la levanto por la cintura y ella lo monto a horcajadas, ensartandose en ese miembro quemante que tanto había anhelado, inclinándose para cubrirle de besos la cara, lamerle las orejas, acariciarlo con sus pezones, columpiarse en sus caderas atolondradas, estrujarlo con sus muslos de amazona, ondulando como una anguila en el fondo arenoso del mar. Retozaron como si fuera la primera y la ultima vez, inventando pasos nuevos de una danza antigua. El aire del cuarto se saturo con la fragancia de semen y sudor, con la violencia prudente del placer y los desgarros del amor, con quejidos ahojados, risas calladas, embistes desesperados y jadeos de moribundo que al instante se convertían en besos alegres. Tal vez no hicieron nada que no hubieran hecho con otros, pero es muy distinto hacer el amor amado."
Pequeñas lineas de "La Isla bajo el mar", de Isabel Allende.